En el barrio más candela de Caracas, de día y hace un calor infernal. Dos sujetos entran en el rancho más pequeño, caliente y húmedo, arrastrando por los brazos a un muchacho flaquito y debilucho. Adentro está 'el Pepesito', un negrote enorme, sudado, hediondo, con cara de coño e' madre, con un tatuaje que dice: 'mato por placer' en sus brazos de cincuenta cms de metro, palillo en la boca, limpiando un machete ensangrentado. Uno de los hombres le dice: 'Oye Pepesito, el jefe mandó que te cojas por el culo a este sujeto... el jefe dijo que es para que él aprenda a no querer hacerse el machote con la gente del barrio'. La víctima al escuchar su sentencia, grita desesperada e implora por el perdón. Pero 'el Pepesito' apenas si asiente con la cabeza, ignorando los lamentos del hombre: 'Déjenlo ahí en ese rincón, yo me encargo de ese hijo e' puta dentro de un momento'. Cuando los dos hombres salen, el muchacho dice sollozando:
'Sr. Pepesito, por favor, no me haga eso, déjeme ir que yo no le digo a nadie que Ud. me dejó ir sin castigo...'. El siniestro personaje le grita:
'Cállate la boca diablo y quédate quieto ahí que ahorita te doy lo tuyo...!
Cinco minutos después, llegan los mismos dos hombres arrastrando a otro miserable: 'Pepesito, el jefe mandó que le cortes las dos piernas y le saques los ojos a este becerro para que aprenda a no llevarse el dinero del jefe'. A lo que el monstrenco Pepesito' con voz grave replica: 'Déjenlo ahí en ese rincón, que ya resuelvo ese asunto...'. Pasa otro rato y poco después llegan los mismos tipos, arrastrando a un tercer desgraciado: 'Pepesito, el jefe dijo que le cortes la verga a este tipo, para que aprenda a nunca mas meterse con la mujer del jefe. Ah!, y dijo que también le cortes la lengua y todos los dedos para que no haya la mínima posibilidad que pueda tocar otra mujer en su vida'. Pepesito con voz más grave aun dice: 'Aja, ya resuelvo eso. Pónganlo allí en el rincón junto a los otros dos hijos de puta esos'.
Cuando se retiran los tipos; el muchacho que había llegado primero dice entonces en voz baja:
- 'Señor Pepesito, con todo respeto, solo para que Ud. no se vaya a confundir, yo soy al tiene que coger por el culo, ¿se acuerda?
'Sr. Pepesito, por favor, no me haga eso, déjeme ir que yo no le digo a nadie que Ud. me dejó ir sin castigo...'. El siniestro personaje le grita:
'Cállate la boca diablo y quédate quieto ahí que ahorita te doy lo tuyo...!
Cinco minutos después, llegan los mismos dos hombres arrastrando a otro miserable: 'Pepesito, el jefe mandó que le cortes las dos piernas y le saques los ojos a este becerro para que aprenda a no llevarse el dinero del jefe'. A lo que el monstrenco Pepesito' con voz grave replica: 'Déjenlo ahí en ese rincón, que ya resuelvo ese asunto...'. Pasa otro rato y poco después llegan los mismos tipos, arrastrando a un tercer desgraciado: 'Pepesito, el jefe dijo que le cortes la verga a este tipo, para que aprenda a nunca mas meterse con la mujer del jefe. Ah!, y dijo que también le cortes la lengua y todos los dedos para que no haya la mínima posibilidad que pueda tocar otra mujer en su vida'. Pepesito con voz más grave aun dice: 'Aja, ya resuelvo eso. Pónganlo allí en el rincón junto a los otros dos hijos de puta esos'.
Cuando se retiran los tipos; el muchacho que había llegado primero dice entonces en voz baja:
- 'Señor Pepesito, con todo respeto, solo para que Ud. no se vaya a confundir, yo soy al tiene que coger por el culo, ¿se acuerda?

