El malandro, se da vuelta hacia un cliente que acababa de asaltar y
pregunta en tono agresivo:
- Usted me vio la cara?
- Si, claro que te la vi.
Entonces el ladrón sin mediar palabra le pega un tiro matándolo
instantáneamente. Después se da vuelta para un matrimonio parado a su lado y
pregunta al hombre:
- Usted también me vio la cara?
- Yo no, pero mi mujer si.

